La Envidia

¡Pobre del envidioso que no asume
el bien que los demás han alcanzado!,
él quisiera tenerlo superado
y disfrutar del bien que se consigue
con esfuerzo,tesón y gran trabajo,
abnegación y lucha extraordinaria,
suerte,fortuna azar o buen suceso,
o don de Dios,que tuvo las bondades,
de concederlo tan inmerecido,
según el envidioso ello no es jussto,
el que envidia atribuye a todo eso,
maldad,engreimiento y vanidades,
  él no puede alcanzar tanto y tan bueno,
la envidia le corroe y le lastima,
vive sufriente, añora el bien ajeno,
se pregunta, por qué no lo consigue,
pues es tan digno de lograr la dicha
de poseer todos esos tesoros,
y si es posible almacenar más oro
una vida exitosa de riquezas,
acumular poderes y grandezas,
que nadie para sí pueda gozarlas
el envidioso quiere superarlas,
si no es así,su vida es un vacío
insatisfecho ve su desvarío,
su ruína moral y su tristeza.
Es tan grande el rencor que le domina,
que solo ve maldad en todas partes,
¡ay,si pudiera desterrar la envidia!
sería dichoso de pies a cabeza
liberaría su alma de rencores,
y sería feliz en su pobreza.

                                        Puri Aguila.



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