Dedicado a mi hija Mari Angeles
Tu vida,hermosa niña,
fue una estrella fugaz que cruzó el cielo.
Dejando en un profundo desconsuelo,
a aquellos que te amaron en el mundo
Cual brioso corcel,
cruzaste la llanura,
visto y no vissto te perdiste en ella,
y desapareciste, cual estrella,
tan fugaz, que el horizonte mismo te absorbió,
sin verte tras la nube, que te envolvió,
para los ojos tristes, de quienes te perdimos para siempre,
y no te olvidaremos,porque existes.
Has dejado una estela de esperanza,
de amor y de ilusión que se ha truncado.
Mas tu recuerdo nos dará la fuerza,
para seguir manteniendo el legado,
que Dios te encomendó al hacerte madre,
de dos ángeles bellos que iluminan,
con tu luz nuestra mísera existencia,
reflejan cual espejo, bella imagen,
secuela de tu amor, diste la vida,
prolongando la tuya entre nosotros,
tus valores humanos se eternizan,
en ellos, tus amores tan deseados,
dárán tu hermoso ejemplo, si los guías.
Sé tú la fuerza, vive entre nosotros,
que tu recuerdo siempre permanezca,
para que tus dos ángeles te imiten,
no solo el nombre, sino, tu vida entera.
Puri Aguila.